martes, 29 de julio de 2008
reestructuración
Desde que tengo uso de razón, ver las noticias o leer el periódico se convertían en algo más que un “intentemos entender esto”, ese pequeño acto era todo un referente a la hora de formarme como nueva hispanohablante. Lo que dijera el locutor iba a misa, y si algo había llegado a publicarse en el periódico era porque había pasado los correspondientes filtros y, por tanto, estaba bien escrito.
Siempre me fascinó saber que los periodistas que se veían a la hora del telediario utilizaban el idioma de forma más que correcta, que con ellos aprendería nuevas palabras y expresiones que, por otra parte, estaban bien dichas y pronunciadas.
Y no digamos ya los periódicos, podía encontrar infinidad de sinónimos para cada palabra, cientos de formas de decir algo sin decirlo, y siempre con la mayor corrección.
Y llegado a este punto, es el momento de los peros y la melancolía, la gota que colmó el vaso y me hizo incluir una pequeña crítica a los medios informativos fue escuchar esta mañana “...palestinos y israelís...” ¿cómo es posible? ¿En qué momento mi referente se ha convertido en eso? Cayendo en las viejas trampas de la gramática española. Había mirado hacia otro lado cada vez que leía alguna ordinariez, de las gordas, en algún periódico no gratuito, preguntándome dónde se habrá dejado el periodista de turno el diccionario de sinónimos. Cambiaba de canal al escuchar barbaridades en las noticias o malas formas de cambiar de tema (los “y hablando de banquetes” para pasar a hablar del hambre en Zimbaue )
Afortunadamente ya no necesito de estas artes para aprender a hablar, pero no puedo evitar pensar en los niños que me siguen, espero que no tomen los mismos referentes que yo en su día, porque éstos ya no son válidos.
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2 comentarios:
Se presume de habla coloquial,cuando en realidad lo que se está haciendo es hablar mal:los medios de comunicación,tanto los escritos como loos audiovisuales,dan patadas al diccionario,a la sintaxis,a la prosodia y si se tercia al ciudfadano medio.Y de casi todo,la culpa la tiene el madrileño al que se le achaca la terminación en Z,el decir "ves" confundiendolo por el imperativo VE,de ir a...
Y tantas y tantas locuciones.la culpa no es de madrid ni de los madrileños,la causa es de los castellanoshablantes que no saben ningún idioma y maltratan el suyo propio.
ay, ¡¡cómo me maltratas antes de irme!!
la primera vez que escuché lo de "ves" en lugar del imperativo "ve" fue en Madrid, exacto, pero de boca de una salmantina...
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