jueves, 23 de octubre de 2008

adventure day

Ayer fui a "As Covas do Folón".
Bueno, para empezar no me informaron bien de cómo debía ir y acabé con los vaqueros empapados y sin haber llevado calzado de repuesto.
Son unas rocas por las que puedes ir entrando cual lagartija y descubrir la maravillosa forma que tiene de hacer las cosas la naturaleza: poco a poco.
A cada paso te preguntabas cómo sería el siguiente: reptar, nadar, subir a pulso entre las rocas...
Todo ellos alumbrados por unas pequeñas linternas acopladas a la cabeza.
Según pasa el tiempo, tus fuerzas van flaqueando, continuas porque sabes que no puedes quedarte ahí dentro. Haces caso omiso de tus pies o manos congelados e insensibles y te apoyas con rodillas y codos ignorando el dolor. Ignoras el daño que te produce sostener todo tu peso en las muñecas para poder ascender por una grieta.
Incluso eres capaz de aventurarte más y aceptar la proposición de intentar pasar a otra cámara buceando para encontrar la entrada...
Y lo maravillosa que ves la vida cuando encuentras algún reptil capaz de sobrevivir en ese entorno...
Y cuando está ya cerca la salida, no es ningún consuelo que el cabecilla no esté seguro de hacia donde ir; no da ninguna confianza el que comenten que se han movido algunas piedras desde la última vez. Un impulso de adrenalina y endorfinas es el que hace que obvies el atoramiento muscular y hagas el último esfuerzo para salir, cansado pero feliz y hasta la próxima.

Por cierto, no hagais estas cosas sin avisar a alguien, sea quien sea, que sepa llegar hasta el lugar e indicándole el márgen que debe darnos antes de llamar a emergencias en caso de que no le telefoneemos diciendo que estamos de vuelta.

2 comentarios:

Spi dijo...

Y yo que creía que eran "Os muíños do Folón" (además de unas pequeñas pozas) que hay.

Alba dijo...

os Muíños pertenecen a la zona para turistas :P
Nosotros nos metimos como lagartijas por debajo de unas rocas