
Esta mañana, mientras desayunaba se ha ido la luz.
Me lo he tomado como algo normal, lo habitual, he apagado la tele bien, he comprobado que las luces quedaban apagadas, para que cuando la corriente se repusiera no quedaran las bombillas todo el día gastando energía y, lo más importante, qué curioso, he desconectado el ordenador, no se fuera a estropear.
Cuando he salido de casa me he dado cuenta que el apagón era general en el edificio, y me ha hecho gracia recordar que cuando era pequeña, si había algún apagón, la mayor preocupación de mis padres era salir al descansillo para ver si era un apagón "del general"
Se apagaban las luces, y mientras mi padre comprobaba los plomos, me mandaban fuera "a ver si es aquí o es del general" y yo salía, si el ascensor no funcionaba, miraba alrededor, sentía curiosidad por saber quién era ese general que andaba tocando las narices con la luz.
Hasta que un día se acabó la magia, y yo, que no soy mucho de preguntar y sí de descubrir por mi cuenta, cansada de nunca ver al susodicho general, y con la cierta preocupación de que fuera el mismísimo Rey de España, Capitán General de todos los ejércitos.... pues llegó un día que pregunté "mamá, ¿quién es ese general que viene a apagarnos la luz?".... las risas que precedieron a mi pregunta y los "¿sabes lo que me preguntó el otro día la niña?" que continuaron durante varios días hicieron que me guardara muy mucho en el futuro de hacer preguntas sin antes informarme por otras fuentes...
Pues que resultó que el tal general no existía, yo que le había puesto cara y todo, que general es cómo se llama a algo común en un grupo de individuos (en este caso el corte de luz en el edificio en el que vivía), y yo me quedé con un pasmo de narices, cada vez más decepcionada en mis andanzas en la aventura de descubrir el mundo y sus alrededores (más concretamente la calle Chile de Coslada)
3 comentarios:
Hola Albirilla, espero me recuerdes tan solo por la forma en que te llamado.
De verdad que es maravillosa tu anecdota, tienes un gran talento para escribir, deberias hacer tu propio libro, seria genial.
Me haz hecho reir y recordar esa inigualable sensacion de escuchar a tus hijos diciendo lo que piensan de las cosas, es algo que espero algun dia tengas con los tuyos propios.
Un gran AbRaZo.
la verdad es que de pequeños decimos muchas cosas que creemos importantes hasta que se ríen :P
gracias.... Raúl ¿verdad?
Asi es.
Y si no es un libro formal, pues seria bueno uno de historietas, como las de Mafalda, la conoces no?
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